lunes, 25 de febrero de 2008

VOLCAN DE PALABRAS

Maria José como me gusta decir tu nombre . Maria José , te quiero tanto , que ya no se como decírtelo. Como demostrártelo. Como ayudarte, para que me sigas contagiando con tu risa, ese mundo celestial que desde tu llegada a esta tierra, has venido bendiciendo.
Eres absolutamente todo para mi que me duele el corazón. Eres mi luz , que lloro constantemente de alegría. Para sentir como canta, Alejandro Fernández, que sea solo mi corazón, el que te lo diga, no cantando , sino piropeándote cada amanecer . E imaginarte, que estas en lo mas alto del castillo medieval de mi amada Cortegana, y desde allí, verte ante la profundidad del amor mariano, que mi patrona te pueda ofrecer. Mi querida Maria José, quiero decirte, no recuerdo si lo he hecho ya en anteriores cartas a ti destinadas, que desde el mismo instante en que solo DIOS , permitió que nuestros caminos se cruzaran, como un vuelco , como un volcán lleno de lava intensa que quema, como puede quemar el calor de tus manos, que a través de mis venas llegan al corazón de este enamorado y multiplicar por mil o por un millón , cientos de piropos a ti lanzados. Te quiero tanto , que daría mi vida en una angelical caja de humanidades para dejarte, entre algodones de nubes celestiales, y besar un millón de veces tus hermosos y suaves pies. Gesto este que pueda simbolizar el eterno abrazo de amistad, que tu, como reina de mi corazón, dejaras en el latir diario de mi pequeño y humilde motor. A ti , quiero imaginarte entre sombras de la noche, para mirar fijamente a las estrellas y unificar una a una, como una especie de cadena astronómica y colocártela , mi amor , alrededor de tu cuello, mientras contemplo tu eterna y dulce mirada, y dejar que la misma me deje eternamente ciego . Como el ciego de la hermosa Granada,
y recibir entonces de ti , solamente de ti, la limosna de tu sonrisa , de tu mirada, de tu calor humano, de tus palabras , llenas estas de una dulzura, que jamás nadie podrá escuchar.
Dicen, mi amor, que el ser humano, es, a pesar de todo , inmensamente débil, es como una especie de flor, a la que diariamente se debe de regar. Por ello, en esa premisa , o mejor dicho , en esa necesida de miradas perdidas, o de riegos de aguas bendecidas, esta flor humana , reflejada en mi persona , necesita tu voz , tu risa , tus recuerdos, para ir floreciendo en el jardín de la vida. Te quiero tanto , que si pudiera colocar en una balanza, el peso del amor hacia ti, no habría tesoros en el mundo, que pudieran igualar el mismo.





Maria Jose : Tu belleza es insuperable

Mi querida , Maria José, en esta tarde de primeros de Noviembre , cuando vamos agotando el caminar del 2007, me siento feliz, me siento orgulloso de fortalecer mi admiracion , mi devocion , mi amistad, mi amor hacia ti , para susurrate a través de la banda sonora de la pelicula de la vida que , no puedo mas , y que necesito el alimento de tu compañía, como el riachulo puede necesitar el agua que apaga la sed del enamorado. Y empezar a dejarte en este volcan de palabras , mis nuevas sensaciones humanas , hacia tu persona.
A ti, vuelvo a dirigirme, con la mejor arma que el ser humano pueda tener, la mejor arma que el ser humano, pueda utilizar, como es la palabra. La bendita y sagrada palabra , la misma utilizada por el poeta, que ayudó a un humilde cartero ha conquistar a la mujer amada.
La palabra , o mejor dicho, la lluvia de palabras que a ti puedo dejarte en cualquier instante del día , para que ese volcan siga en erucción para establecer que el camino de mi vida , siga siendo guiado solo por tu corazón.

No hay comentarios: