Amada mía, decía uno de nuestros actores mas internacionales, el malagueño Antonio Banderas, en un conocido anuncio publicitario
“¿ Que es mas valioso, tener fortuna o ser afortunado?”. Interrogante , mi querida Maria José, que, envuelto en la fantasía de mi pequeño mundo y también realzado por el espíritu de estas palabras que rompen la virginidad del inmaculado folio, quiero trasladarte. Es cierto, mi amor, que entre las mas eternas sensaciones del ser humano esta el tener fortuna , pero como suele decirse, no todo es dinero en esta vida. Yo , mi amor , me quedo con lo segundo , si , porque prefiero ser afortunado. Prefiero recibir el don de Dios, en ti presente como ángel celestial y eterna fuente que apaga la sed de mi alma. Afortunado soy, Maria José , desde el primer instante en que te conocí, para establecer nuevas y profundas realidades humanas, y alzarte – como ya te escribía en otra de mis cartas – a lo mas alto de los altares celestiales. Yo me siento afortunado, mi amor. Afortunado, como el cielo estrellado que cada noche , ilumina tu corazón , para dejar la huella profunda de tu voz, en el mas eterno de los silencios, fíjate que hermoso contraste , mi amor. Fíjate, que delicia y que placer, para comunicar únicamente con el alma, el latir de un solo corazón. Tu, mi amor, eres como las pequeñas burbujas que revolotean en el interior de una copa de champad. Para sentir, a la hora de beberlo , la frescura y juventud que la chispa de la vida, puede y debe dejarte. Tu, mi amada Maria José, eres el don que me hace sentir afortunado, como puede sentirse el director de una orquesta austriaca , no en balde, mientras dirige a sus músicos, contempla a través de sus ojos, el baile de un vals ,donde solo tu eres la protagonista estelar, para hacer posible que el gigantesco
“ Danubio Azul “, se quede infinitamente pequeño ante el poder de tu irrepetible belleza. Me siento afortunado, mi amor , cuando oigo el redoble de campanas en la mañana primaveral, y un ramillete de flores blancas ,vienen a purificar el traje inmaculado de la novia, haciendo posible con ello , que un remanso de paz vista su cuerpo y su alma.
Maria José : Eres tu toda la riqueza de mi almaVuelvo , mi amada Maria José , a la interrogante que se hacia Antonio Banderas ,
¿ que es mas valioso tener fortuna , o ser afortunado ?. Yo, mi amor, vuelvo a quedarme con la segunda opción , porque me siento afortunado de que un ángel como tu , halla abierto su corazón de par en par, para establecer la comunicación amorosa y terrenal que mantenemos en cada jornada. Tu , mi amor , que por un instante cambiaras de nombre, para llamarte Anma, y convertirte en la protagonista de un anuncio del mas exquisito champad del mundo, y brindar, con la copa en la mano, por un amor eterno. Por un amor vivo. Por un amor , fresco y renaciente. Por un amor de corazones solitarios. Por un amor envuelto en música celestial para cantarte a ti, y solo a ti, aquello de “ Ave Maria “. Me siento afortunado, Maria José, de mirarte a los ojos y dejar que en ese instante el tiempo se detenga para siempre, con la intención de que solo tu mirada puede ser el guía de mi camino. Lo dicho, mi amor, yo antes de tener fortuna , quiero ser afortunado. O mejor dicho ya soy afortunado, por el amor que cada mañana, siento que va creciendo, a ti destinado.
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