viernes, 29 de febrero de 2008

CONVERSACION CON UN ANGEL HECHO MUJER

Mi querida Maria José, quiero incluir en estas cartas a ti dirigidas esta inspirada en esa conversacvion radiofonica que mantuvimos . Conversación convertida en entrevista y si recuerdas uno de sus fragmentos decia asi. La tarde estaba viva, intensamente viva , en una jornada que para los pesimistas es una de las peores fechas del calendario anual. Sin embargo, para mi ,se convirtió en una de las tardes mas felices que he vivido en los últimos tiempos. Aún, no se porque, mi querida Maria José, pero como si de un mensaje de Dios se tratase , llamó a ese ángel convertido en mujer, que eres tu y estableció esa a misma tarde, la primera de nuestras conversaciones radiofónicas. Tu voz , ¡ Dios mío ! me cautivó que alguna manera me llenaría el alma para dejar que en tu voz ,descubriéramos las mas bellas palabras , las hermosas respuestas a las interrogantes de este humilde locutor radiofónico. En esa tarde dulce y bella , ya dejo la primera sentencia, que bien podía servir como titular periodístico a la citada entrevista : “ La radio me da vida “. Tras unos segundos iniciales de presentación, en ese imaginario programa , en ese juego radiofónico donde durante esas sesiones, el autor de estas líneas se convertía en ese hombre llamado Jesús, y apellidado Quintero, y ese ángel convertido en mujer - insisto ese eres tu - en mi invitada personal. Recuerdas quee pregunte, ¿ Que es para ti la radio ? Para responderme con tu dulce voz
"La radio lo es todo , es una de mis debilidades. La radio, me da vida y me enamora. Cuando Dios, me puso en esta tierra, creo que desde entonces, en mi sangre llevo la fuerza y la devoción a este medio de comunicación". EScuchaba con atención tu respuesta para posteriormente lanzarte otra interrerrogante ¿ Que te ha ofrecido mujer , este hombre enamorado?
Tu respuesta fue una de las cosas mas bellas que una mujer me ha dicho jaás, recuerdas, "Me ha ofrecido mucho, los ángeles solemos estar aquí, para dar amor y no recibirlo. Pero este hombre me ha ofrecido ternura , mucho cariño y confianza ,para hacer posible que esos sentimientos se unifiquen en uno, para dejarle un cariño muy especial hacia su corazón"
Tu , mi querida Maria José , citastes la palabra mágica , amor . Esa es la palabra clave de una unidad humana que tu y yo mantenemos. Preguntandote entonces, ¿ que es el amor para este ángel de la radio hecho mujer ?. Mi amada Maria José , tu respuesta no podía ser otra como esta , "el amor ,es sin duda alguna, la mayor ofrenda . El mejor tesoro, que un ser humano puede dar a otro y también puede y debe de recibir. Sin el amor no seriamos absolutamente nada ". Maria José la música sono como parentesís musical entre nuestras palabras , para despues volverte a preguntar, sin tapujos y con el corazon enamorado de tí . ¿ Te gusta la poesía ? Si , respondistes . "si , me apasiona y me hubiera encantado ser una gran poeta, además suelo escribir poemas de mi propio puño y letra, para dejar en el papel mis sentimientos".



Maria José : un millón de piropos establece mi amor por ti

Tras recibir esa respuesta , supe entonces, mi amor , que tu, ángel hecho mujer , estabas llena de una gran humanidad. De una humanidad , que en la sociedad actual es muy dificil de encontrar. De una humanidad , que deja la huella del camino recorrido, recondando entonces los versos del viejo poéta, " Caminante no hay camino / se hace camino al andar / al andar se hace camino / y se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar ". Tu , mi querida Maria José , respondiestes tambien con amabilidad y alegría , a otra de mis intrerogantes , para decirme , " el beso , es ternura y sensibilidad , es dulzura y comunicación. Con un beso puede y debe decirse, muchas cosas a la vez ". He de confesarlo, las lagrimas recorrieron entonces mis mejillas y te imagine pese a la distancia con el brillo de tus ojos, cuando deje en el aire radiofónico invadido por las ondas hercianas una nueva pregunta
¿ Dime, ángel radiofónico, que es la vida para ti ? Tu contestacion volvio a estar llena d e tioda una leccion de la universidadde la vida. De esa unioversidad donde todos tarde o temprano tendremos que matricularnos, " la vida , es sencillamente un regalo de Dios . Para poder disfrutarla, a través de los pequeños momentos ".



Tu eres el cielo de mi mundo

Así , mi dulce flor antequerana , quiero poner mi particular punto y final , a esta carta, que inevitablemente , cada vez que la leamos , o mejor dicho la releeamos , nos envolveremos en el gigantesco disfraz- aumque no sea carnaval - de esa gran señora llamada radio, para llegar a comprender que la palabra, es un don maravilloso, y dejar en conversaciones como las que protagonizan esta misiva hacia tu persona , que dos seres humanos , en esta ocasión , tu y yo , dejemos que nuestras imaginaciones , se mantengan viva , en la llamada de los sueño, que como decia Jesus Quintero , jamas podran quitarnos, como jamás podran arrebatarnos la libertad. A lo que añado que jamas podran borrarme el inmenso amor que por ti , mi querida Maria José , siento.

TUS FOTOGRAFIAS

No recuerdo bien mi amor , si en algunas de mis anteriores cartas te hablaba de tus fotografías. Esa instantánea mágica, que deja sobre un inmaculado papel , la imagen de tu belleza. Y de ello , me gustaría , Maria José , hablarte en esta carta , porque como tu no hay ninguna. Tu eres, mi amor, el rayo luminoso del arco-iris fotográfico, que deja sobre el pecho de tu ser, la luz que ilumina el universo estrellado, en la malagueña noche antequerana. Y en ese repaso, cogiendo ahora mi pequeño álbum fotográfico, lo reinicio con las dos primeras instantáneas que recibe de ti. Dos fotografías , que han podio pasar a la historia , no en balde, la primera pincelada de tu belleza quedo palpable sobre el escenario de tu hogar, para imaginarme que nuestros ojos, se miran eternamente.
Tu te hallabas allí, morena y alegre, con la intención de regalarme tu primera imagen, para comenzar a colocar la semilla, que ha crecido con la lluvia de palabras, o tal vez, con el ciclón de cartas, a ti escritas. Sigo, mi amor, recorriendo las paginas de mi pequeño álbum de fotografías , para detenerme, como si de una estación climatologíca se tratase, en tus fotos veraniegas, o mejor dicho, en las primeras fotografías veraniegas, que recibí de ti. Fotografías donde al menos a mi, y pese al paso del tiempo, me cuesta describir. Simplemente porque me emociono al contemplarlas, y creo que seria muy difícil descifrar la formula humana, convertida en formula amorosa, que tu belleza desprende en ellas.
Maria José, amor mío, dulce y eterna sonrisa. Esperanza de mi vida. Huella presente en la primavera soleada de jardines prohibidos. Tu eres, como cantaba, Juan Luis Guerra, “ eres el motivo de mi canción ". En mi tercera parada, mientras mi memoria parece trabajar a toda maquina, como el viejo tren de vapor, que recorre con cierta melancolía las vías que se convierten en los ríos de pasión amorosa, que dos enamorados, pueden dejar, sigo mirando tus fotografías, y me encuentro ahora con las que te realicé en nuestro primer encuentro, allá en tierras sevillanas, para que el perfume andaluz de la ciudad mágica y encantadora de Sevilla, nos envolviera, como globo flotante en nuestro mundo. Instantáneas, en las que quedaron reflejadas el momento de una cena romántica, el momento de viajar a tierras inglesas, a través de sus mas populares pubs, y mientras saboreamos una copa ,repetirte hasta la saciedad que te amo. Lo reconozco, mi amor , me gusta verte a través de fotografías. Me encanta observar y estudiar, cada gesto de tu rostro , cada movimiento de tu cuerpo , cada brillo de tu mirada.

Maria José eres la rosa del amor y de la vida

Prosigo por tanto, querida Maria José, por ese paseo tan hermoso, que tiene tus fotos como protagonista , mientras sueño que eres tu, y solo tu la mas bella fantasía, o la mas eterna melodía jamás compuesta . Mientras observo, mi amor, cada instantánea de las que te realice en tu primera visita a la ciudad de Zafra, o aquellas, que quedaron como recuerdo imborrable de los fantásticos días, que vivimos juntos, en mi amada Cortegana. O tal vez, esas fotos en las que volvías a ofrecerme tu belleza veraniega, para que como si de un ciclo de la vida se tratase, girar sobre si mismo, y volver a sentirnos unidos bajo el hermano sol, mientras que tu cuerpo se inunda del agua cristalina del mar malagueño. Sin olvidar, mi amor ,las ultimas instantáneas por ti recibidas , esas en las que como si se tratase de la mejor modelo del mundo, me regalas coquetas y hermosas posturas de tu rostro, y de tus manos , mientras que un abrigo negro y hermoso cubre tu cuerpo , o mientras que una blusa puede dejar al descubierto tus hermosísimos hombros. Voy cerrando, mi amor, esta carta, con la intencion de haber alimentado mi corazón con esos recuerdos fotograficos. Así son , mi amor , o así he pretendido describir algunas de las cientos de fotografías, que conservo como inigualable recuerdo de nuestros encuentros. De nuestras conversaciones. De nuestras risas .... fotografías , amor mío, que se convierten ya en mi mejor tesoro.

jueves, 28 de febrero de 2008

FORTUNA O AFORTUNADO

Amada mía, decía uno de nuestros actores mas internacionales, el malagueño Antonio Banderas, en un conocido anuncio publicitario “¿ Que es mas valioso, tener fortuna o ser afortunado?”. Interrogante , mi querida Maria José, que, envuelto en la fantasía de mi pequeño mundo y también realzado por el espíritu de estas palabras que rompen la virginidad del inmaculado folio, quiero trasladarte. Es cierto, mi amor, que entre las mas eternas sensaciones del ser humano esta el tener fortuna , pero como suele decirse, no todo es dinero en esta vida. Yo , mi amor , me quedo con lo segundo , si , porque prefiero ser afortunado. Prefiero recibir el don de Dios, en ti presente como ángel celestial y eterna fuente que apaga la sed de mi alma. Afortunado soy, Maria José , desde el primer instante en que te conocí, para establecer nuevas y profundas realidades humanas, y alzarte – como ya te escribía en otra de mis cartas – a lo mas alto de los altares celestiales. Yo me siento afortunado, mi amor. Afortunado, como el cielo estrellado que cada noche , ilumina tu corazón , para dejar la huella profunda de tu voz, en el mas eterno de los silencios, fíjate que hermoso contraste , mi amor. Fíjate, que delicia y que placer, para comunicar únicamente con el alma, el latir de un solo corazón. Tu, mi amor, eres como las pequeñas burbujas que revolotean en el interior de una copa de champad. Para sentir, a la hora de beberlo , la frescura y juventud que la chispa de la vida, puede y debe dejarte. Tu, mi amada Maria José, eres el don que me hace sentir afortunado, como puede sentirse el director de una orquesta austriaca , no en balde, mientras dirige a sus músicos, contempla a través de sus ojos, el baile de un vals ,donde solo tu eres la protagonista estelar, para hacer posible que el gigantesco “ Danubio Azul “, se quede infinitamente pequeño ante el poder de tu irrepetible belleza. Me siento afortunado, mi amor , cuando oigo el redoble de campanas en la mañana primaveral, y un ramillete de flores blancas ,vienen a purificar el traje inmaculado de la novia, haciendo posible con ello , que un remanso de paz vista su cuerpo y su alma.


Maria José : Eres tu toda la riqueza de mi alma

Vuelvo , mi amada Maria José , a la interrogante que se hacia Antonio Banderas ,
¿ que es mas valioso tener fortuna , o ser afortunado ?. Yo, mi amor, vuelvo a quedarme con la segunda opción , porque me siento afortunado de que un ángel como tu , halla abierto su corazón de par en par, para establecer la comunicación amorosa y terrenal que mantenemos en cada jornada. Tu , mi amor , que por un instante cambiaras de nombre, para llamarte Anma, y convertirte en la protagonista de un anuncio del mas exquisito champad del mundo, y brindar, con la copa en la mano, por un amor eterno. Por un amor vivo. Por un amor , fresco y renaciente. Por un amor de corazones solitarios. Por un amor envuelto en música celestial para cantarte a ti, y solo a ti, aquello de “ Ave Maria “. Me siento afortunado, Maria José, de mirarte a los ojos y dejar que en ese instante el tiempo se detenga para siempre, con la intención de que solo tu mirada puede ser el guía de mi camino. Lo dicho, mi amor, yo antes de tener fortuna , quiero ser afortunado. O mejor dicho ya soy afortunado, por el amor que cada mañana, siento que va creciendo, a ti destinado.

ESPIRITU NAVIDEÑO / 1ª PARTE

Amor mío, cuando escribo estas líneas, poco a poco, vamos consumiendo los días que anteceden a larga festividad familiar , cristiana , y de diversión, que bautizamos con la palabra: Navidad. Probablemente , Maria José , desde nuestra infancia, hemos tratado de aplicar el mayor de los conceptos navideños, en estas fiestas, pero con el paso del tiempo, nuestra alma, y nuestros ojos ,pasan de ser infantiles, a protectoras de vida y de alguna manera ese espíritu, crece entre nosotros, con un color diferente.Precisamente, amor mío , de ese hermoso espíritu , quiero y deseo hablarte. De ese espíritu , que, poco a poco, inunda ciudades y pueblos, en luces de colores o escaparates comerciales, que se llenan de regalos materialistas. Porque , Maria José , en estas fiestas, el mejor regalo es el amor. Si, el amor a los demás para ser guiados , casi sin darnos ni cuenta, por la estrella de oriente y establecer el encuentro anual con el nacimiento de Jesús. Sin duda alguna, mi amada Maria José, el más y mas grande acontecimiento que jamás ha vívido la humanidad. Un acontecimiento, que cambio el mundo, y que permitió llenarnos de amor y de paz. ¿Qué es el espíritu navideño?, son muchos los que nos lo preguntamos, cuando vivimos con intensidad esta festividad. Perdóname, mi amor , que no pueda responder con la mayor exactitud. Perdóname, mi amor, que no pueda escribirte la respuesta correcta a dicha interrogante, sencillamente, porque el espíritu navideño, esta presente en ti. Solo, y exclusivamente en ti. Si , en ti , mi amor. En ti, esta la pureza de Maria , ¡ bendita y hermosa esclava del señor ¡. En ti esta , mi amor, la belleza de la madre de Dios, para expresar en tu rostro el brillo de la luz ,que intensamente iluminó la noche de Belén.


Maria Jose : En ti esta todo el año ese espiritu

En ti esta, mi amor, el espíritu navideño, el que proclamas durante todo el año de manera especial, con tu calor humano. El espíritu navideño , también esta en ti, mi amada Maria José, en el poder de los magos de oriente, porque tu trasmites magia poderosa. Tu dejas, que, en el brillo de tus ojos, se descubra el mas sensual de los piropos ha una mujer. Tu dejas, en el encuentro perdido de la noche de paz , un ramillete de esperanzas, y hasta de hermosos compromisos, que debemos cumplir durante un año lleno de amor, solo por ti. Mi amada Maria José , en ti , esta también el espíritu navideño , encontrado en la bondad de un hombre, que amo a Maria , como yo te amo a ti. De un hombre, que aceptó el destino de la madre de Jesús. De un hombre, hecho a si mismo, y que amo con locura, el vientre sagrado de la Virgen María. De un hombre, llamado José. Existe, mi amor, un himno sagrado. Un canto celestial. Una oración musical, con el titulo de “ Ave Maria “. Una de las mas bellas canciones religiosas, jamás compuestas por el ser humano. Y en ese himno, mi amor, también esta el espíritu navideño, del que te sigo escribiendo esta carta. El espíritu lleno de amor , y de bondad, que tu sigues dejándome en cada conversación telefónica , en cada risa, en cada lagrima ,
en cada palabra, que sale de tu voz.

miércoles, 27 de febrero de 2008

PALABRAS DE AMOR

Mi amada Maria José , dicen ,y ahora lo estoy comprobando de manera insitu , que en ocasiones el viaje mas largo, cuando un ser humano esta enamorado, es simplemente la distancia entre dos personas. Esa circustancia es muy cierta, mi amor. Por ello, sigo utilizando estas palabras escritas en tardes frías y otoñales, para unificar una cercanía que nuestros corazones establecen , casi sin darnos ni cuenta cada madrugada. Cuando la banda sonora de nuestra música. Cuando la banda sonora de nuestra balada, suena incesantemente entre nosotros, para dejar la verdadera huella de una amistad y de un amor irrepetible. Mis palabras, Maria José , aquí escritas ,son como decía , Carlos Herrera , las que pueden quedar, tras un abrazo eternamente joven, el abrazo que recibí de tus brazos. Son palabras, que como una especie de vaivén van moviendo, pausada y lentamente las olas del mar, para establecer en un denominador común, el amor a la mujer de agua, que , bien puedes ser tu, para salir de las profundidades marinas y bautizarnos cada día con tu belleza divina. Son palabras, mi amor, que ocupan un pequeño espacio en tu lecho, y cubiertas con sabanas inmaculadas, y con el calor de tu cuerpo, duermen cada noche bajo el amparo de tu alma , para que esas palabras duerman con la paz nuestra conversacion telefónica. Palabras de amor. Palabras de poeta. Palabras de niño. Palabras de enamorado. Palabras de piropos lanzados al aire antequerano. Para repetirte, mi amor, que tu “eres como la Virgen Maria , llena de plenitud. Llena de gracia plena. Y llena- como no- de amor. De muchísimo amor “.


Maria José : El reflejo de tu belleza siempre esta presente.

Palabras , Maria José, para hacer de mi, un hombre inmensamente feliz. Para hacer de mi , un hombre que rebosa felicidad. Y en estas palabras, voy sembrando un campo de semillas para luego, ser regadas por tus lagrimas de alegría , y quedar para siempre acogidas , estas palabras en tu regazo. Palabras, mi amada y querida Maria José, llenas de dulzura, como el dulzor del chocolate cuando lo saboreas en la merienda de la tarde. Palabras, dulces como el sabor a fresa, que puede juguetear entre tus manos, para luego, bañadas por el blanco color de la nata, tomarlas como postre en la cena romántica. Dulce eres , Maria José , como las palabras de amor, aquí escritas. Tu eres , amor mío, la mujer de pinceladas de sueños infantiles y de tierra santa. Dulce eres. Dulce , hermosa alegre y cariñosa, para dejar, en la noche malagueña, la comunicación sencillamente perfecta, entre el calor de tu alma y el corazón de tu realeza. Palabras de amor, como cantaba , Luis Eduardo Aute. Palabras, para dejarlas en un viejo pub, o, tal vez , entre las declaraciones amorosas de dos seres humanos, que tras las rejas de un hogar , se dicen, algo tan bonito y sencillo como ; “ te amo “.
Un declaración de amor, tan simple como hermosa. Amor bendecido, por las manos de Dios.
Amor dejado a traves de tu sonrisa para recibir con ella el regalo de una ramode flores que puede llenar de color el triste ambiente de una habitación de hospital.

DIME MI AMOR


“ De porque te estoy queriendo / no pidas la razón / pues yo mismo no lo entiendo / con mi propia explicación / al llegar la madrugada / mi canción desesperada te dará la explicación/. Te quiero vida mía / te quiero noche y día / no he querido nunca así .... “. Que hermoso estribillo, ¡ verdad ¡ . Y con el mismo deseo iniciar esta nueva carta hacia tu persona, teniendo como objetivo el de establecer una vez mas lazos de amor y de amistad, entre nuestras personas , y crear un mundo lleno de fantasía. Y crear ,mi amor , un mundo lleno de ilusiones, donde la fe y la esperanza jamás serán vencidas , entre la maldad y el odio, que pueda existir entre los seres humanos. Y como cantaba en ese estribillo musical, el inolvidable Nino Bravo. Como dejaba entrever en sus hermosísimas canciones de amor , yo, al igual que él , cuando vivo intensamente la madrugada extremeña , miro al cielo, y trato de buscar en el mismo , mi amada Maria José, una hermosa estrella. Trato de establecer en esa búsqueda , la luz cotidiana, que tu me ofreces para empezar a escribir - mentalmente - las primeras líneas de una carta ,que hablen de amor y de amistad. Que hablen de pureza, y limpieza del alma. De esa carta , escrita, única y exclusivamente con el corazón de un enamorado, para viajar a cualquier lugar del mundo y encontrar en un rinconcito del mismo, tu nombre grabado a fuego . Mi amada Maria José , si supieras con exactitud cuanto te amo, para que mi alma y mi cuerpo también trasmitan, a través de sus expresiones los mas puros sentimientos que este ser humano, tiene guardado en su corazón.


A ti mi amor , puedo dedicarte a través de las ondas de la radio, cualquier canción que pueda hablar de esperanza. Cualquier canción, que hable de amistad, o simplemente una canción para imaginarte bailando, cuerpo a cuerpo, junto a mí. Maria José , que dulce es tu nombre, cuando se pronuncia con suavidad. Dime, mi amor, que aspecto tienen tus cabellos son rubios e intensos, como los rayos de sol, o quizás negros y misteriosos como las cuevas de castillos medievales. Mi amada , Maria José , dime, dímelo, tu , en que piensas. A lo mejor, en un mundo de paz. Quizás en el amor de madre, que desprendes desde que de tu vientre, vio la luz del mundo un nuevo ser humano. Dime, mi amor , si pasas hambre . Pero hambre de amistad y de compañía , Dime, mi amor, como se encuentra tu alma , si como cantaba Nino Bravo , no tiene explicación y razón de amor. Ahí estas tu , mi amada Maria José . Ahi te hallas, con tu mirada perdida, en el mas infinito mar de luz celestial. Dime mi amor , cuando establezco la mas hermosa conexión, entre tu y yo. Y así establecer la mas perfecta comunicación del alma , y dejar que solo a mi manera, deje impreso, una vez mas, en esta carta, mi amor hacia ti. Cerrando la misma con una reflexión : “Tus deseos, siempre serán cumplidos, simplemente , porque eres el alimento que necesito “.


CIELO Y EDUCACION

Ángel de mi protección, inspiración eterna de mi corazón, mi querida Maria José,
me vas a permitir, una vez mas, que en esta nueva carta escrita solo para ti, conjugue algunas expresiones periodísticas de dos de mis mejores “ aliados “ en estas cartas de amor, que , poco a poco , sin prisa, pero sin pausa, voy elaborando. Dos aliados enamorados. Si. Pero enamorados de la mujer española, o del mas hermoso instante, que pueda compartirse. Es decir , Carlos Herrera, y Jesús Quintero. Y lo hago ahora , con el primero de ellos, cuando escribía en un bellísimo articulo publicado en el Diario de Sevilla, textualmente así , “ Hoy, estoy mirando al cielo. Hoy de manera especial, en esta mañana primaveral, y lo veo totalmente desierto, blanco, muy blanco. Por primera vez lo siento diferente. Hoy, estoy mirando al cielo y lo veo blanco, inmensamente blanco, como una hoja blanca, en la que nada hay escrito. Blanco, inmensamente blanco, para no ensuciar su eterna pureza “.
Así, mi amor , siento yo el cielo , desde que llegaste a mi vida - ¿ y porque ? – seguramente te estarás preguntando, mientras lees esta carta. La respuesta, mi amor, a esa interrogante, es tremendamente sencilla , porque todo el color, toda la luz, todo el amor, toda la espiritualidad, toda la pasión , toda la angelicalidad, toda la amistad , toda la fuerza del inmenso cielo, quedo vacío desde el mismo instante , en que a través del poder de la madre naturaleza, vistes la luz del mundo, llegaste a esta bendita tierra. Desde entonces, Maria José , el cielo esta desierto , como el desierto del alma de Dios, porque mando a la tierra a su mas poderoso y bello ángel de amor. Seguía escribiendo Carlos Herrera , “ hoy , estoy mirando al cielo, y - repito - lo encuentro vacío de sensaciones y de vida. Lo encuentro vacío del amor purificado de la Virgen Maria. Lo encuentro vacío de lagrimas caídas por amores olvidados “. Amor mío, el periodista sevillano, tiene razón , - insito – el cielo esta vacío desde que tus bellísimos ojos. Desde que tu perfecto y geométrico cuerpo. Desde que el calor de tus manos , llego a todos nosotros, en forma de ángel, hecho mujer. Porque , al fin y al cabo, mi amada Maria José , el amor, es el mas importante motor que mueve el universo. Sobre él como yo he construido mi mundo del que te hablaba en mi anterior carta, se construye gran parte de las relaciones humanas. El amor , Maria José, es tan poderoso, que casi sin darnos ni cuenta, se convierten una gran fuente de placer. Y es que el ser humano que esta enamorado, reconoce que la persona amada le puede dar lo que el no tiene. El amor , Maria José , pone palabras a los sentimientos, y se convierte en aliado, para ayudarnos a entender quienes somos.
Te escribía, mi amor, al inicio de esta carta, sobre mis dos aliados periodísticos y ahora abro la puerta de la misma, al segundo de ellos, el también periodista sevillano , Jesús Quintero, que algunas de sus muchas reflexiones decía , “ Me educaron para ser valeroso, y aún me da miedo la oscuridad “. Y en ese aspecto , si, me da miedo la oscuridad de un mundo sin ti, mi amor. Quintero, seguía diciendo , “me educaron para amar al prójimo, pero el prójimo, por lo que veo , no lo educaron, para que me amara”. Fíjate, y hablando de amor , Maria José, yo amo al prójimo, o trato de amar al prójimo, pero en ocasiones, mi amor, sentí el rechazo de esa hermosa palabra.



Maria José : Tus ojos me vuelven loco

“ Me educaron para ser fuerte, pero esa asignatura la tengo, aún pendiente”. Ahí , mi querida Maria José , aplico también a rajatabla las palabras de Quintero , para ser fuerte con la vida misma. Y cerraba su reflexión televisiva, o radiofónica el propio Quintero, con algo contundente “ dicen que estoy loco, si loco ..... allá los cuerdos con su educación, muchas veces incomprendidas “. Fíjate que hermosa carta, mi amor. Fíjate que bellísimo contraste de pinceladas, hoy te he escrito sobre el cielo, y sobre la educación. Hoy, he vuelto a escribirte, en lo que creo es lo mas importante, sobre el mas hermoso amor que Dios pudo poner, en el corazón de un hombre , es decir, amar a una bellísima mujer como tu. Así, sin mas, sigo rompiendo la virginidad de este folio, para imaginarte en las notas musicales de una balada de amor , y establecer en la baile profundo de dos almas el mas eterno regalo que puedes darme. El regalo que yo , Maria José , pueda pedirte , recibir en mi mejilla la huella del beso dado por tí.

lunes, 25 de febrero de 2008

MI MUNDO Y TU

Angel mio , alimento de mi alma, aun no se porque, pero hoy cuando celebramos un año mas el día de la Constitución Española, ese pequeño libro, cuyas reglas han hecho de este país amado, uno de los mas envidiados a nivel mundial. Como digo, aún no se porque , pero me encuentro bajo de ánimos , quizás, porque hoy puede ser el día que en mi mundo la tristeza, sea la protagonista durante sus veinticuatro horas. Establezco, mi amor, ciertas comparaciones, aunque como suele decirse estas siempre son tremendamente odiosas , entre el mundo real, este mundo palpable y cotidiano , que insitu vivimos todos los seres humanos cada mañana, cuando el hermano sol nos da sus primeros rayos de vida, y el mundo, que reconozco, he creado a mi alrededor desde que nuestros caminos se cruzaron.
Si mi mundo y tu. O tu y mi mundo , en este aspecto y utilizando la vieja regla matemática , el orden d elos factores no altera el producto. Por ello , mi querida Maria José, es tremendamente complicado unificar a ambos mundos. Uno, porque es real con la vida misma , el otro , sencillamente, porque establece un aislamiento muy personalizado, que de alguna manera choca, como si se tratase de una pelota , que rebotase sobre una pared, contra el espejo de la realidad. Quiero hablarte, aunque sea en unas breves líneas de estos dos mundos. O quizás, sería mejor escribirte sobre “ mi mundo “ , el que mas y mejor conozco. Mi mundo, como se creo Cyrano “ enloquecido” por el amor a Roxana.
Mi mundo, como el que vivió el cartero, que conquisto a su amada, con las palabras del viejo poeta. Mi mundo , si, mi mundo, Maria José, ese, que a ti te coloca cada noche en una urna de cristal. En una urna ,donde nadie pueda robarte, porque cuando pienso en ello, mi corazón aumenta sus latidos, mi mente se enloquece, y mis ojos son como aperturas de puertas de embalses acuáticos, para dejar que mi alma , es decir, mis lagrimas, fluyan a su antojo por mis mejillas. Mi adorada Maria José , mi mundo, es el que te instala en un pedestal, para besar muy suavemente tus hermosos pies , y establecer en una conexión química la unidad de nuestros corazones. Mi mundo , Maria José, ese que encuentra cartas como esta, olvidadas en el viejo cajón de la mesilla de noche, como si hubieran quedado ya convertidas en hojas secas que rememoran lecturas nocturnas. Cartas olvidadas, que puedan expresar el mas grandioso sentimiento que tiene la humanidad, para releer en un fragmento de las mismas algo como esto , “ no te suertes de la mano , porque el viaje es infinito, para vivir eternamente juntos, bajo la bendición de Dios, y establecer con la protección del amor que siento por ti, un mundo insuperable, es decir , mi mundo”.
Mi añorada Maria José , en mi mundo también esta presente el recuerdo en mi memoria del viejo disco de vinilo, que con la aguja - recuerdas mi amor - buscábamos directamente nuestra canción favorita , para escucharla , una y otra vez, como banda sonora de la vieja historia de amor del profesor enamorado de la mas hermosa mujer, y repetirse, una y otra vez, “soñar , no hace mal a nadie “. Maria José , en ese mundo, también quiero escribirte que tu sonrisa , es el mejor don que el corazón de este vagabundo puede recibir.




Maria Jose : Bachata de luz y canción.

Que contraste verdad , que dos mundos tan dispares el real y el que quiero mantener a mi alrededor , que me sirva como coraza protectora y en el que soy inmensamente feliz , si acaso la felicidad puede medirse, como se mide un metro de tela. En ese mundo , imagino , mi amor, que tu y yo, somos luna y romero, para bailar una bachata, cuerpo con cuerpo. Tú y yo, somos la niebla y el cristal, para establecer una combinación química que la madre naturaleza nos puede regalar, en pleno periodo invernal.. En este mundo mío, en este mundo , mi mundo donde tu eres como si de una geran superproducción cinematografica se tratase , la gran protagonista para hacer de tu nombre la imagen de la Madre de Dios y decirte , " tu tambien eres madre. Tu eras la madre de un ser al que le das amor. Tu eres la madre de un ser humano , estoy convencido , lleno de amor hacia un angel como tu. En definitiva , amor de hijo y amor de madre.". Maria José , en ese momento, la noche se queda en vilo, mientras siente que tu y yo paseam,os por las calles de la ciudad andaluza que fue testigo de nuestro primer encuentro. Tu eres, en este mi mundo , mi amada Maria José la mas hermosa balada de mariposas, que sobrevuela sobre rosas rojas de pasión perfumadas por el amor a ti dejado, y recordarte al oído lo que cantaba Juan Luis Guerra, en uno de los mas bellos poemas, hecho canción “ si tu no bailas conmigo / prefiero no bailar “. Ese es mio mundo , en el que tu estas.

LIBERTAD , AMOR Y AMISTAD

Permíteme, Maria José, que en el inicio de esta nueva misiva hacia tu persona, vuelva ha hacer referencia , a uno de mis periodistas favoritos, como es Jesús Quintero, para dejar constancia de una de las mas bellas reflexiones, que le pude escuchar , cuando teniendo como aliado comunicativo el viejo micrófono dorado decía así , “ si tienes un amor, ámalo. Porque amar es la única y mas bella manera de que el amor no se muera “. Que hermosa reflexión , verdad, porque cualquiera puede estar llena de amor , porque esa es la palabra clave que en las próximas fiestas- prácticamente las mismas están a la vuelta de la esquina - establecen los comunicativos lazos de unidad familiar y de amistad.
Y aplicando a rajatabla mi amada Maria José, la reflexión anteriormente citada , quiero con todas mis fuerzas seguir alimentando a mi corazon de ti , o mejor dicho, seguir bebiendo de esa agua fresca que apaga mi sed y que brota d e tu gigantescpo corazon para hacerde el el mar donde sirenmas de dulce melancolia nadaran en noches en las que misntras duermes pueden y deben servirtede escoltas. Para que esta hermosa comunicación sea regado por las lagrimas de Dios, en forma de lluvia otoñal, y dejar luego, en el paseo de un caminar nocturno la huella de nuestro paso , y rememorar solo entonces los versos de Machado, para revivir el camino recorrido por el viejo poeta, injustamente olvidado. En esta carta, mi dulce y sagrada Maria José. En esta carta , que a ti quiero volver a dedicarte , me encuentro perdido entre la profundidad de mis propios complejos que por instantes me ahoga sin cesar, en una profunda sensación de fealdad. Si, no puedo ni debo negarlo , de fealdad. Vuelvo , mi querida Maria José, a una reflexión quinteriana , para decirte aquello de “ si tienes un amigo , cuídalo “. Si, porque cuidar a los amigos , sentir que ellos están cerca de nosotros, abrir nuestros brazos a la verdadera amistad, es uno de los mayores tesoros que Dios pudo entregar al ser humano, para decirte, como dejaba escrito en un articulo un viejo periodista, “si tienes libertad , que se note, se libre “. Si , libre , mi amor , sin ataduras, para que el amor que yo por ti siento, siga estando presente en la mas profunda identidad. Siga estando marcado por el quehacer cotidiano del anciano que sentado en el viejo banco del parque , rememora con nostalgia su pasado, para repetir, como si ante el estuviera su gran amor eso de “ por ella, solo por ella , entregaría mi vida “. A ti, mi dulce y sagrado amor. A ti , mi inspiración nocturna .
A ti , mi huella presente y mis anhelos mas esperados. A ti , quiero regalarte estas palabras, para convertirlas en el viejo mensaje que en una botella dejare , y lanzarla posteriormente al mar , para verte tan hermosa como nunca y sentir en el espejo de mi alma , tu sonrisa, mientras que con una copa en la mano , me brindas tu mejores deseos. Libertad , amor y amistad , que tres hermosas palabras , mi querida Maria José , que tres símbolos de la mas poderosa humanidad la que nadie podrá robarnos. La que nadie podrá quitarnos. Para convertirlos en los vértices del triangulo, que sin querer, configura ya el amor que por ti siento. Y gritar a los cuatro vientos lo escrito en una noche de verano, bajo el prisma del poderio antequerano : “ comprendo la ambición, las tentaciones del poder , las razones de estado, la convivencia de arrimarse al sol que mas calienta Si , pero no lo comparto Comparto, sin embargo , la sonrisa de un niño. El amor de una madre. El beso dado a la mujer amada. Comparto sin embargo, la dulce mirada de la mujer antequerana ".



Decidme , no es esta mujer la mas bella lluvia otoñal

Quiero decirte también , Maria José , que comparto también la sensacion d emirarte b fijamente y dejar que las manecillas del reloj sigan su marcha misntras que mi mundo se detiene a traves de a belleza d e tus ojos. Es entonces el momento de componer unos versos , o el canto de una balada que rompa el silencio.
A ti, mi querida Maria José te entrego la mas eterna de las verdades ,el amor sincero, sin que muros o murallas, puedan ser obstáculo para ello.

VOLCAN DE PALABRAS

Maria José como me gusta decir tu nombre . Maria José , te quiero tanto , que ya no se como decírtelo. Como demostrártelo. Como ayudarte, para que me sigas contagiando con tu risa, ese mundo celestial que desde tu llegada a esta tierra, has venido bendiciendo.
Eres absolutamente todo para mi que me duele el corazón. Eres mi luz , que lloro constantemente de alegría. Para sentir como canta, Alejandro Fernández, que sea solo mi corazón, el que te lo diga, no cantando , sino piropeándote cada amanecer . E imaginarte, que estas en lo mas alto del castillo medieval de mi amada Cortegana, y desde allí, verte ante la profundidad del amor mariano, que mi patrona te pueda ofrecer. Mi querida Maria José, quiero decirte, no recuerdo si lo he hecho ya en anteriores cartas a ti destinadas, que desde el mismo instante en que solo DIOS , permitió que nuestros caminos se cruzaran, como un vuelco , como un volcán lleno de lava intensa que quema, como puede quemar el calor de tus manos, que a través de mis venas llegan al corazón de este enamorado y multiplicar por mil o por un millón , cientos de piropos a ti lanzados. Te quiero tanto , que daría mi vida en una angelical caja de humanidades para dejarte, entre algodones de nubes celestiales, y besar un millón de veces tus hermosos y suaves pies. Gesto este que pueda simbolizar el eterno abrazo de amistad, que tu, como reina de mi corazón, dejaras en el latir diario de mi pequeño y humilde motor. A ti , quiero imaginarte entre sombras de la noche, para mirar fijamente a las estrellas y unificar una a una, como una especie de cadena astronómica y colocártela , mi amor , alrededor de tu cuello, mientras contemplo tu eterna y dulce mirada, y dejar que la misma me deje eternamente ciego . Como el ciego de la hermosa Granada,
y recibir entonces de ti , solamente de ti, la limosna de tu sonrisa , de tu mirada, de tu calor humano, de tus palabras , llenas estas de una dulzura, que jamás nadie podrá escuchar.
Dicen, mi amor, que el ser humano, es, a pesar de todo , inmensamente débil, es como una especie de flor, a la que diariamente se debe de regar. Por ello, en esa premisa , o mejor dicho , en esa necesida de miradas perdidas, o de riegos de aguas bendecidas, esta flor humana , reflejada en mi persona , necesita tu voz , tu risa , tus recuerdos, para ir floreciendo en el jardín de la vida. Te quiero tanto , que si pudiera colocar en una balanza, el peso del amor hacia ti, no habría tesoros en el mundo, que pudieran igualar el mismo.





Maria Jose : Tu belleza es insuperable

Mi querida , Maria José, en esta tarde de primeros de Noviembre , cuando vamos agotando el caminar del 2007, me siento feliz, me siento orgulloso de fortalecer mi admiracion , mi devocion , mi amistad, mi amor hacia ti , para susurrate a través de la banda sonora de la pelicula de la vida que , no puedo mas , y que necesito el alimento de tu compañía, como el riachulo puede necesitar el agua que apaga la sed del enamorado. Y empezar a dejarte en este volcan de palabras , mis nuevas sensaciones humanas , hacia tu persona.
A ti, vuelvo a dirigirme, con la mejor arma que el ser humano pueda tener, la mejor arma que el ser humano, pueda utilizar, como es la palabra. La bendita y sagrada palabra , la misma utilizada por el poeta, que ayudó a un humilde cartero ha conquistar a la mujer amada.
La palabra , o mejor dicho, la lluvia de palabras que a ti puedo dejarte en cualquier instante del día , para que ese volcan siga en erucción para establecer que el camino de mi vida , siga siendo guiado solo por tu corazón.

MUJER DE BANDERA

Mi dulce , Maria José , cuando de alguna manera bautizo con estas primeras palabras esta nueva carta hacia ti, poco a poco, vamos agotando los últimos días del vereano. Para dejar que en las mayores de las ilusiones , el mas fuerte recuerdo playero aquél, que como me hicistes llegar , quedó plasmado para siempre en una instantánea fotográfica. Y volverte a decir , o mejor dicho a escribir que , t quiero mucho, y esa es la enfermedad con la que Dios me ha castigado , bendita sea la misma, entre otras cosas, porque todos tenemos un mal. Esa enfermedad , a veces , y te soy absolutamente sincero ,mi querida Maria José, me vuelve loco , pero no una locura física , sino una locura espiritual . Sencillamente porque para mi es muy difícil imaginarte tan cerca en mi corazón y a la vez tan lejos. Te quiero, tanto, que como te he repetido tantas veces daría mi vida por ti. Daría mi vida por que tu felicidad fuera plena. En esta carta , mi querida Maria José , quiero decirte también , que, en ocasiones, no solo debemos ingerir los alimentos propios para saciar el hambre física , sino también , un ser humano necesita a toda costa , en muchas ocasiones, recibir los alimentos que no compramos en ningún supermercado. Ni la medicina que podamos adquirir en una farmacia. Ese alimento , amor mío, esta el de dar o recibir caricias , besos , calor humano del ser amado.



Titulaba , querida mía , en uno de sus artículos semanales uno de mis escritores favoritos, Arturo Pérez Reverte “ Mujeres como las de Antes “. Y tu , mi dulce Maria José , eres una mujer de las de antes. Una mujer de verdad. Una mujer de bandera. Una mujer, que rompe corazones. Una mujer, para plasmarte eternamente en un cuadro. Una mujer, llena de vida . Una mujer, llena de amor. Una mujer, llena de bondad. Una mujer, para como decía , Paulo Cohello, disfrutar eternamente sintiéndote junto a mi. Tu eres, como el titular anteriormente citado. Una mujer de rompe y rasga. Una mujer, nacida para amarte eternamente. Una mujer, para alimentar para siempre los latidos profundos de mi amado corazón. Siento, como nunca las palabras eternas, que un viejo sacerdote dejo dirigidas a mi patrona. Siento como nunca, el brillo de tus ojos , que me regalastes en tierras sevillanas. Siento, en mi alma, como nunca, tu risa tan hermosa como tus ojos. Escribía , amor mío, Pérez Reverte, en ese articulo, textualmente así : “ Mujeres ,en blanco y negro . Como las de antaño. Mujeres de una sola vez. Mujeres con mayúscula. Mujeres, como Ava Garner , Grace Kelly o Sophia Loren. Mujeres por las que un hombre era capad de empuñar una navaja, y batirse a muerte por defender la grandeza de esa mujer.” Y tu eres de esas.
De las que puedes dibujar la sombra de tu cuerpo por el inmenso mar de las olas, que recorre mi sueño. No se, si estas cartas a ti dirigidas , pueden quedar plasmadas en la fuerza de tu corazón. No se , si estas cartas a ti dirigidas, pueden servir para que al menos, mientras las leas, te acuerdes de mi. Porque aunque no lo digas en tui corazon existe algo especial hacia este ser humano que es a la vez el autor de estas cartas. Y ese amor silencioso, es tremendamente hermoso. Lo repetiría hasta mi ultimo aliento de mi vida, me gusta hacerte feliz. Y pido a Dios que me llame a su lado , antes que a ti. Porque así podría verte desde el cielo y contemplar bajo las estrellas “ paseando “ por las nubes celestiales, tu mas hermosa belleza.

jueves, 21 de febrero de 2008

TU Y PABLO COHELLO

Aún, mi querida Maria José , estamos sufriendo los intensos calores del periodo estival cuando impulsado por el latir de este corazón enamorado , vuelvo a impregnar , rompiendo
la virginidad de este folio, en la recta final del mes de Agosto del 2007, esta carta hacia ti, para volver a expresar a través de mi escritura. Bendito ejercicio este, con el objeto de provocar, que la distancia kilométrica que existe entre nosotros se acorte lentamente, con la lectura de la misma. No hace mucho, mi querida Maria José , que lei una de las novelas mas bellas y reales de las que tengo en mi particular biblioteca, “Once Minutos“ de Paulo Coelho. En una fragmento de la misma , incluido en su ultimo capitulo, escribe así :
“ Existe un tiempo de nacer, y un tiempo para morir. Un tiempo para plantar, y tiempo de recoger la cosecha. Tiempo de matar y tiempo de curar. Tiempo de destruir , tiempo de construir. Tiempo de llorar, tiempo de reír. Tiempo de gemir y tiempo de bailar. Existe un tiempo de abrazar y tiempo de separar. Un tiempo de guardar y otro de tirar. Tiempo de callar y tiempo de hablar. Existe un tiempo de mar, y otro de odiar. Y un tiempo de guerra y otro de paz “. Y en ese ejercicio de transformación literaria y cronométrica. En esa lucha cotidiana, que inevitablemente tenemos contra el tiempo, encontré en ti , Maria José, las definiciones positivas, que en ese juego de palabras ejerce, Paulo Coelho , todos los adjetivos positivos empleados. Porque, en ti, esta el nacimiento de una flor ajardinada por el latir de mi corazón. En ti, esta la semilla plantada para dar fruto a un nuevo ser humano.
En ti, esta el tiempo de curar las heridas provocadas por la continua guerra, que diariamente nos ofrece la vida. En ti ,esta la construcción perfecta de la belleza andaluza , absolutamente insuperable. En ti , mi amor, esta la risa permanente. La risa contagiosa y hermosa. Mi dulce Maria José , en ti se encuentra también el tiempo de bailar, para que tu y yo, seamos solos una sola pieza, llena de amor y envolvernos ( como papel de regalo ) en el mas eterno bolero , que sonará solo para nosotros en la eternidad de la noche estival.
En ti, esta también el abrazo eterno, el abrazo lleno de amor y de amistad. El abrazo de perfecta conjunción, para acercar nuestros corazones y unificarlos en uno solo. Amor mío, en ti, como escribía Coelho, esta el tiempo de guardar en el viejo baúl de los recuerdos, los pequeños obsequios que se convertirán en símbolo eterno de nuestros encuentros. Para decirte que también en ti, esta el amor y la paz.

Maria José : Paz y Luz

En ese jugueteo de palabras, que a través de esta carta quiero dejarte , mi querida Maria José, pretendo ahora decirte que me vuelvo loco, al observar tu belleza. Al dibujar en mi imaginación tu silueta de mujer, al establecer a través de mis piropos, pinceladas del inmenso cuadro pictórico que dibuja tu ser, solo y exclusivamente tu ser.
Bendita locura la mía- me digo en ocasiones - como complemento del inmenso amor que por ti siento, para que sigas siendo, celestial e insinuante. Para que sigas siendo, pasión en noche estival, bajo el deseo irresistible de tenerte cerca de mi. Ese y solo ese sera el instante en que reciba de ti el alimento del alma. Esa medicina , mi querida Maria José, jamás adquirida en la compra diaria. Para gritar a los cuatro vientos, que te amo, y hacerlo mi querida Maria José, bajo el prisma de colores que tu risa , alegre y andaluza, me regalas en cada conversación. Tu , mi querida Maria José , sigues siendo como la luz de guía que ilumina el caminar de mis pasos por esta puñetera vida, para hacer de todos nosotros los ángeles que te escoltaran, en el altar celestial, que solo en mi corazón construiré para ti,
y multiplicar cada amanecer los sentimientos , y hasta las necesidades que el ser humano puede y esta obligado a tener.
Te decía, Maria José , en las primeras líneas de esta carta , que, Paulo Coelho, escribía lo plasmado en esas primeras líneas , pues, no quiero cerrar esta carta que el cartero tal vez el de Neruda, te entregará en mano con otro hermoso fragmento de esa novela que dice así “ el que esta enamorado , hace el amor todo el tiempo,. Incluso cuando no lo esta haciendo. Cuando los cuerpos se encuentran, es simplemente la gota que colma el vaso. Esos cuerpos, pueden permanecer juntos durante horas e incluso días, en el lecho de amor. Pueden empezar la danza un día, y acabar al día siguiente. O incluso, si fuera preciso, no acabar nunca de tanto placer obtenido“.
Dime, si en esta ultima reflexión, no queda palpable el amor que por ti siento, para hacer como decía Alejandro Fernández, en una de sus canciones, que mi corazón cante de alegría y de entusiasmo. Que mi corazón, lata a raudales en una felicidad plena, solo grabado por tu nombre. Por tu sagrado , bendito y hermoso nombre.

miércoles, 20 de febrero de 2008

JORNADA PLAYERA

Mi querida Maria José, escribo esta nueva carta hacia ti , bajo el ejercicio de inspiración y desahogo. Un ejercicio literario, que mas puede parecer, sin ningún tipo de dudas un autentico cóktel de sensaciones humanas. Porque es tan poderosa la fuerza del amor, que esta, sin duda alguna, arrasa por momentos cualquier otro sentimiento humano.
Y en esta carta, quiero imaginarte, dulce , bella , sonriente y hasta eternamente joven, bajo el prisma marinero de la playa malagueña. Si, allí estas profunda y serena, como reina del mar, como sirena de bailarines nocturnos, bajo las estrellas veraniegas.
Allí, te quiero imaginar , mi amor, llena de dulzura con la sonrisa que ilumina el corazón de los niños que pueden juguetear a tu alrededor. Con la mirada que cautiva al hombre, que te piropea un millón de veces. Allí, donde tus hermosos pies , pisen la calurosa arena, para borrar en tus paseos marineros, los gigantescos corazones que yo, a través de mi imaginación, puedo pintar en la misma, para decirte hasta la saciedad que eres todo el alimento de mi vida. En esa jornada playera degustaras también, con tu sabiduría , el sueño de un noche veraniega, para con lagrimas en los ojos, imaginarme pasear junto a ti por la orilla del mar, con nuestros pies descalzos, con nuestras manos fuertemente unidas y con el deseo de alcanzar la luna y colocarla en tu corazón. Ahora ,que escribo estas líneas me invade - soy un ser humano, y no una maquina coordinada para los quehaceres cotidianos- las lagrimas que lentamente, como si olas del mar se tratasen chocando contra las rocas. Van recorriendo mis mejillas, mientras mi corazón desea con todas sus fuerzas, convertirse en el hermano sol , que con sus rayos, pausadamente, va acariciando tu hermoso cuerpo. Va cumplimentando el abrazo de cada verano, sin que la unidad solar tenga la mas mínima idea, que esta acariciando el cuerpo de mujer mas hermosa que Dios puso en esta bendita tierra.
A ti, mi amor, quiero ahora imaginarte nadando como sirenas, nadando como si de
un vuelo de gaviotas se tratase, para dejar , mientras te bañas, los perfectos y acordes movimientos de los delfines que te escoltaran, como si de ángeles se tratasen, para plasmar entonces la dulce melodía de pianos y acordeones, en el mas hermoso baile que la naturaleza pueda ofrecer. Dime, mi amor , si no sería perfecto ese instante mágico, para que la mas sublime de las declaraciones de amor , decirte al oído, que eres lo único que poseo. Que eres el mayor de los tesoros. Porque tu eres, la mujer que huele a hierba natural. Porque tu eres, la mujer que sabe a dulce hembra malagueña. El mar , el sol , la brisa de la tarde, el jugueteo de niños derrochando su alegría, y su inocencia. El beso de amor, que en la distancia te doy, los piropos a ti lanzados en el arco-iris de la luz eterna, que tu corazón ofrece, desde el mismo instante que Dios te llevo hasta los ángeles.
Así es mi sueño, junto a ti , en la jornada de playa, y que ahora bajo sones de una balada , plasmo en mi ordenador. Dulce melancolía , mi amada Maria José , en el suspiro definitivo de la muerte del día, siendo vencido por la fuerza y el poder de la magia de la noche estival, para darle las gracias al Hijo de Dios, por poner en esta tierra mágica al ángel celestial que alimenta mi corazón.

RECORDANDOTE

Dicen, mia adorada Maria José , que segundas partes nunca fueron buenas. Dicen , mi dulce reina celestial , que en ocasiones la continuidad de cualquier elemento social , puede ser perjudicial. Pero eso a mi, y en estos momentos, poco o nada me importa. Entre otros aspectos, porque mi vida esta centrada en ti. Esta centrada en tratar de hacerte feliz, y sobre todo en seguir alimentando cada minuto del día , el amor que mi corazón, envuelto en la nostalgia y el poderoso misterio del amor, que siente por ti. Y por eso, envuelto en esa nostalgia amorosa, hipnotizado cada instante del día de tus recuerdos . De tus palabras. De tus misterios. De la profundidad de tus ojos, he decidido iniciar con estas líneas la segunda parte de cartas de amor a ti dirigidas. Y me vas a permnitir, que trascriba por unos instantes el fragmento inicial del pregón de Semana Santa, que Carlos Herrera realizo en la ciudad de Sevilla. Te acuerdas , Sevilla, primera ciudad donde nuestros ojos , donde nuestras miradas , donde nuestras manos se unificaron por primera vez. Ese fragmento que dice así : “¿ Como no voy acordarme del día que volví a verte, después de tantos años, siendo yo un adolescente ? .No creas, mi amor, que esas cosas se olvidan. Lucias tu, en tus ojos celestiales, una clara mañana de verano, de amaneceres que no mienten. De esas mañanas de luces blancas, que te hacen eternamente gloriosa . La luz , mi amor , se había levantado a eso de las seis. Recién habías despertado, y en tu hermoso rostro se dibujaba la dulzura de los cuerpos tibios. Yo vestía de blanco - recuerdas- apenas tenia veintiséis años y el corazón a medio escribir. Ni siquiera podía imaginar que algún día fueras a fijarte en un muchacho que se presentaba ante ti, con una maleta, tres tebeos y el rostro atontado de una larga , larguísima noche de tren“. Así, mi amor , iniciaba Carlos Herrera su pregón . Y así quiero iniciar yo, esta nueva carta de amor hacia ti. Me ahogo en mi propio llanto, como Cyrano bajo el árbol en la noche lluviosa, que le declaro su amor ha Roxana, para ayudar así a Cristian. Me ahogo, en mi propio sentimiento amoroso. Me ahogo, en mi propia imaginación . Para desnudar de par en par mi alma , y entregártela profundamente a ti. Y en ese recuerdo, dibujo ahora una sonrisa , mi amada Maria José , para sentir en mi rostro lo escrito por la sagrada Madre Teresa , recuerdas , “ una sonrisa en los labios, alegra nuestro corazón / conserva nuestro buen humor / guarda nuestra alma en paz / vigoriza la salud / embellece nuestro rostro / e inspira buenas obras "Mi querida Maria José, y en esta carta que reinicia el caminar de nuestra comunicación angelical , en conversaciones que puede luego convertirse en radiofónicas. Quiero , solo quiero recordar , tu presencia en mi pueblo natal.


Maria Jose y su belleza

Mi querida Maria José, y en esta carta que reinicia el caminar de nuestra comunicación angelical , en conversaciones que puede luego convertirse en radiofónicas. Quiero , solo quiero recordar , tu presencia en mi pueblo natal. Allí estabas tu , en aquella noche mágica del 24 de Mayo del 2007 Noche mágica , mi amor , para hacer posible que allá, en el centro neurálgico de la cultura de mi pueblo natal te convirtieras en la reina y señora de la noche Allá, sentada en solitario en uno de los palcos , como si de la reina se tratase, en realidad eras la reina de mi corazón. Eras esa noche , la reina de mi corazón para dejarte palabras bellas en mi propia presentación. Allí, estabas , guapa y hermosa, cubriendo tu cuerpo con el mas hermoso vestido que he visto jamá Allí, estabas mi dulce , amada y querida Maria José, para dejar que el canto de las saetas sirvieran como piropos, que realzan aun mas tu belleza y permitir que tus ojos se convirtieran en los ojos de los costaleros , que llevaban sobre su costal la fuerza de la vida y el amor que tu les trasmitirás. Allí estabas guapa , solo para mi. Para permitir que por una vez me sintiera feliz y orgulloso , ante mis amigos . Tu eras la reina de Cortegana. Tu eras, la belleza sublime que aquella noche invadió cada calle , cada esquina , cada plaza, cada hogar de mi amado pueblo.
Tu , mi querida Maria José , te convertiste aquella noche en uno de los ángeles perfectamente coordinados en el altar de los cielos serranos, para sentir que la fuerza de la ilusión nunca se perdiera en mi corazón. Allí estabas , para decirte mil veces guapa. Para sentirme feliz ante tu presencia , y dejar que mi corazón latiera a mil. Tu eras aquélla noche, como la violetera que regala violetas crecidas bajo el jardín de los versos del poeta. Tu eras aquélla noche, las palabras del pregonero , los aplausos del pueblo llano, y la mirada del niño enamorado. Y en esta carta hacia ti , como las que Cyrano componía a su amada , quiero volver a decirte, que te amo, para sentir que la verdadera esencia de la vida solo puede quedar en el calor de tu voz y la belleza de tus manos Aquella noche, tu eras la mas bella entre las bellas . Tu eras- al menos para mi - como Maria , la bendecida entre todas las mujeres. Y allí, presente en la compañía de este siervo tuyo, decirte hasta la saciedad, que eres toda mi vida.