jueves, 13 de marzo de 2008

AMOR DE MADRE

María José, dulce y hermoso ser. Amiga del alma. Locura pasional de mujer. Primavera enloquecida de pasiones literarias ,y fotograficas. Te he escrito tanto, a través de estas cartas, que he de reconocer, que desconozco en estos momentos, si te he halado del amor. O mejor dicho , del amor de madre, que en tí se refleja cada mañana, cuando el proceso natural de la madre naturaleza, establece el denominador común de un espacio en tu lecho, para ocupar ese hueco, los rayos solares que atraviesa la ventana de tu sagrada habitación. Ese espacio de tu hogar , donde se instalan - seguro estoy- miles de recuerdos y añoranzas. Si , mi amor. AMOR DE MADRE , ( con mayusculas ) que hermosa expresión la que tienes en el corazón , que late en tu interior, para defender a muerte al hijo amado. Al niño, hecho ahora hombre, que, por sus venas corre sangre de belleza antequerana, y mostrarse orgulloso de haber sido engendrado en tu bendito vientre. Amor de madre, mi querida Maria José, para hacer posible que ahora , cuando estamos muy cerca de abrir de par en par la puerta un año más a la Semana Santa, decirte entonces ,que tu eres en la mirada de mujer, la expresión dejada por el hijo de Dios , cuando y en la agonía en la cruz, lanzar un canto de amor , " madre, ahi tienes a tu hijo. Hijo. ahi tienes a tu madre ". Que hermosa frase bíblica, y además perfectamente aplicable a tí, mi amor, para que el corazón de María José, lata cada dia por el amor al hijo amado.


Maria Jose: Tu eres madre, hija, amiga y novia de la vida. Eres la mujer diez.


Al hijo que ahora puede estar lejos - fisicamente - pero muy cerca del alma
de una madre feliz, orgullosa y enamorada de un hijo que permitió protagonizar el acto más hermoso que pueda vivirse jamás, es decir, engendrar a un nuevo ser humano. Mi amada Maria José, permiteme que siga unificando la Semana Santa, con el amor de madre que en tus ojos refleja, incluso en tus lágrimas, con el deseo de llevar en tí , la alegría y la tristeza de madre. Y así , mi amor, hacer de tí la Madrugá , en la conversación dejada, o en la lección ofrecida para en la hermosa y grandiosa universidad de la vida ofrecer al hijo amado, consejos y palabras de amor , que solo una mujer convertida en madre, puede lanzar. Y asi, permitir, mi querida Maria José, que la esperanza se convierta en la Esperanza Macaerna , para que tu hijo, en el abrazo de calor humano te diga al oido , " madre , eres muy hermosa" y sentir entonces que el Silencio blanco , sea traducido en el sonido de una corneta para que a sones de campanas , como radiante novia del universo, que como madre has creado, establecer , solo entonces, que tu hijo sea el mas hermoso ser que tu corazon puede llevar . Amor mio , que bellísimo amor de madre, dejando que solo Costaleros de Sevilla , lleven el paso donde tu, reina , señora y madre te colocara tu propio hijo, para que la fuerza del viento en la madrugada santa, mueva suevamente tus cabellos y dejar una estampa llena de sensualidad para decirle al Rey de los Cielos . Señor, protege a esta madre, y por tanto a este amor de madre , que tanta intensidad genera en un hijo que puede decirte, como decia Quintero, "no importa que este lejos, quizás a cientos de kilómetros , porque siempre como mi madre que eres, estaras conmigo ".
Asi, mi amada Maria Jose, quiero terminar esta carta hignotizado por el amor de madre, que tu tambien , a este humilde vagabundo , dejas cada dia. Amor de madre, que sigue alimentando a su vez , mi amor hacia tí. Ese amor, mi amada Maria José , que me enloquece y me ahoga en las madrugadas, cuando solo, estoy mirando al cielo, y comtemplo la estrella de tu ser que solo Dios pudo crear. Te amo. Como puede amarte tu hijo. Son dos amores diferentes. Dos amores de los que debes sentirte orgullosa.

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