jueves, 24 de abril de 2008

HABLANDO DE LA FEALDAD

Amor mío, en este alocado mundo que nos ha tocado vivir, en ocasiones, Dios nos permite abrir la puerta a la solidaridad , es decir, a la ayuda a los demás, para establecer una comunicación espiritual con el hijo de María , y comprender entonces que el bien que podemos hacer, nos permite llenarnos de amor interior y de satisfacción personal. Dos conceptos , mi amada Maria José, que el autor de estas líneas vive, cuando pongo en practica cualquier ayuda que me has solicitado. Porque te amo . Porque necesitaba sentirme ser humano, aunque bien es verdad, amada mía, que en ocasiones uno recibe duros revés y no me refiero a nada material, porque, al fin y al cabo, este bohemio, como en una de nuestras conversaciones telefónicas me bautizaste de manera hermosa, valora mas otros aspectos , como la compañía que de ti eche de menos, en algunos momentos importantes de mi reciente vida.
Quiero mi amor decirte también, o mejor dicho , he de reconocerlo, Maria José, y el espejo de la verdad solo tiene un camino, soy feo, pero como Cyrano yo también amo. Si, amo, y mucho. Y ese amor , necesita de vez en cuando recibir un beso , una caricia, un calor humano, un simple piropo, o una palabra bonita. Porque como el propio Cyrano decía , “ me siento triste , feo y solo “.
Fíjate , mi amor, no he podido evitarlo, y te hablo de fealdad. Si, porque la belleza, que le vamos hacer no esta en mi físico, sin embargo, soy feliz ¿ Sabes porque ?. La respuesta es muy sencilla, porque tu has recibido una doble belleza , la tuya y la mía. Tu, amor mío , has acogido en tu alma y en tu cuerpo. ¡ Ay ¡ tu cuerpo , convertido en olas marineras que delfines y sirenas, acariciaran en la madrugada primaveral.. Mi belleza, o mejor dicho , mi fealdad, es la que, no lo neguemos, de alguna manera provoca que no desees que vaya a visitarte. Y lo entiendo, porque tal circunstancia , si se produjera puede provocar que la belleza de Antequera , se oscurezca y muera con mi presencia, y lo comprendo , querida Maria José , porque al fin y al cabo, yo, seria de manera directa el autor de un asesinato a la madre naturaleza que puso en esa tierra malagueña, a la mas hermosa mujer que hombre puede piropear. Pero bueno dejare ya de hablar de mi. Y permíteme que siga , escribiendo esta carta hacia ti , para volver ha hablarte ahora de la ayuda al ser humano , como hizo Jesucristo, dándole la vista al ciego . Haciendo andar al paralítico , resucitando a su amigo Lázaro. Porque ayudar a los demás, a veces, es mucho mas valioso , insisto, la compañía ,que cualquier oro del mundo , es una sensación dulce y hermosa.

Maria Jose, tu belleza no tiene palabras para ser calificada. Porque, cualquier palabra queda anulada por tu majestuosa y radiante luz de belleza, que dejas cada día.

Mi amada , Maria José , voy cerrando esta carta, volviendo a robarle a Jesús Quintero un fragmento de una de su mas hermosas reflexiones televisivas, aquella , mi amor , que decía así , “me has dado plantón, yo , que te esperaba con ilusión, como en nuestra primera cita...... te imaginé hermosa y sensual, con tu inmaculado vestido blanco..... me has dado plantón, ilusionado como un adolescente me encontraba , mientras sonaba una balada...... ya es tarde, el champad se esta calentando, la cena esta fría, y las velas se van consumiendo lentamente. Me has dado plantón...... pero no importa, porque mi amor sigue inmaculado y cada vez mas fuerte hacia tu persona “. Fíjate , mi amor , que hermosas palabras, para colocarlas junto a todas las que configuran estas cartas de amor a ti dirigidas en un pequeño baúl, y que jamás queden olvidadas por el ser amado. Amor mio, quiero pedirte disculpas si en esta carta he podido hablar mas de mi que de tí , pero de vez en cuando, un hombre tambien necesita desahogar en un inmaculado folio lo que su corazón quiere que trasmita. TE AMO.



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