Maria José : Tu eres la reina de mi cielo
Si , mi amor, MARIA ( escrito con mayusculas ), para purificar las manos del escultor que creó tu hermosa figura para hacerte única y compararte, mi amor, con la Madre de Dios.
María, eres tu, como la reina y señora de Triana, para piropearte en la madrugada, y ver en tus ojos el color de la luz serena, que deja sobre la madrugada santa las estrellas luminosas que desde tu nacimiento , escriban cada noche tu nombre en el inmaculado libro de la vida.
Tu eres, Triana, para viajar mi amor, de Sevilla a Cortegana , y ver en esas línea comunicativa la unidad en la Patrona de un pueblo que ya te ama. Como te ama este hombre enamorado, y que pide a la Madre de Dios, que bendiga cada momento de tu vida.
Mi querida Maria José, sigo viajando con mi mente, mis palabras y mi humilde escritura por la ciudad de Sevilla, y mas concretamente por los instantes mágicos que se viven cada Semana Santa en la tierra de María. Tierra de faroles, cirios, candelabros y saetas. Tierra, de chicotas y costaleros. Tierra, donde tu tambien estas, mi amor , en el grito que durante toda la noche dejen a su paso las que comtemplan con emoción contenida el paso suave , tranquilo y mariano de la Macarena. " Guapa, guapa , guapa, guapa ... " le gritan a la "Señora de Sevilla ". Tú estas en sus ojos. Tú estas en el poder de la reina que bajo del cielo sin corona. Tu belleza, esta en su belleza. Siento ahora, como si de redobles de tambores se tratase, el fuerte latir de mi corazón enamorado. Lo sineto , mi amor, me he enamorado de tí, y si es pecado le pido a Dios me perdone. Tú , Maria José, madre en la tierra , y en el cielo reina, recibes, como la Macarena, la gigantesca escolta de una centuria romana, que recoge en tí, la bondad, la belleza , la fuerza , el beso de amor, el abarzo de amiga, la caricia compartida, la sonrisa contagiosa, la voz aterciopelada que puedes dejar en los versos de un pregón a María. Tu también estas cuando abro de par en par , mi corazón en el arco - iris sevillano , que protagoniza el cielo andaluz en el momento de la resurección.
Amor mio : en ti esta el amor y la bondad de la Madre de Dios
Es entonces el instante , mi amada Maria José, cuando Sevilla, acoge la fuerza festiva de su majestuosa feria, tal vez, amor mio, para celebrar así la victoria de la vida sobre la muerte. Y ahi , Maria José también te allas, para encontrar en Nuestra Señora de la Victoria la fortaleza de tu ser, que jamás será vencida. Victoria, que hermoso nombre, el que bautiza tu alma, el que se llena de amor, el que recorre suavemente todo tu cuerpo, para susurarate algo como esto ,
" deja María José , que este hombre te siga amando. Deja, mujer, que la bondad de su ser te ayude a seguir , viviendo con la ilusión de tener a tu lado, a un hombre enamorado ". Triana, Macarena, Victoria, Dolores, Rosario, Reyes, Angustia, Salud, Amor, Piedad, Valle y Esperanza, todas ellas en ti estan englobadas, bajo el bendito nombre de María. Voy cerrando , mi amor, esta carta, con la ilusión y el deseo de que estas palabras como si de agua bendita se tratase , bendiga cada instante de tu ser. Si supieras, mi amor , cuanto te amo, a veces es tan fuerte ese impulso, que siento ahogarme en la emocion de volver a besar tus labios.